Sí, el jabón de manos funciona para hacer burbujas: contiene tensoactivo (casi siempre laureth sulfato sódico (SLES)), la molécula que baja la tensión superficial del agua y permite que se forme la película que sostiene la burbuja. De hecho, hay formulaciones documentadas de agua, glicerina y jabón de manos con SLES en proporción 2:1:1 usadas específicamente para crear películas de jabón estables en experimentos ópticos.
El problema no es que "no sirva", es que suele servir peor que el lavavajillas concentrado tipo Dawn. Los jabones de manos están formulados para ser suaves con la piel y generar espuma cremosa rápida, no para maximizar elasticidad y resistencia de la película; muchos además llevan menos concentración de tensoactivo activo y más aditivos (hidratantes, perfumes, colorantes) que interfieren con la mezcla. El resultado típico: burbujas que salen, pero más pequeñas y que revientan antes.
Si solo tienes jabón de manos a mano, úsalo sin miedo para practicar o jugar con niños; si buscas burbujas gigantes o de competencia, cambia a lavavajillas concentrado y goma guar. Prueba distintas proporciones en el simulador de KUANTIKA para ver cómo cambia la puntuación según el tensoactivo que elijas.