Una burbuja muere, casi siempre, porque el agua de su película se evapora hasta que la capa es tan fina que se rompe. La humedad relativa del aire controla la velocidad de esa evaporación: con aire húmedo el agua se va despacio y la burbuja vive más; con aire seco, se evapora rápido y revienta enseguida.
Ajustar al clima
Por eso la misma fórmula que hace maravillas un día húmedo puede fallar en un día seco y con viento. La respuesta es adaptar la mezcla: en clima seco conviene reforzar lo que retiene agua y estabiliza la película. La temperatura también influye —junto con la humedad determina el "poder desecante" del aire.
El motor de KUANTIKA usa la humedad (y, en beta, la temperatura) como variable de entrada, y el modo botón de pánico te dice qué subir o bajar según cómo esté el ambiente en tu show.