Sí, se pueden hacer burbujas en días secos, pero con una limitación física real: cuanto más baja es la humedad relativa del aire, más rápido se evapora el agua de la película de jabón, y una película que pierde agua se adelgaza hasta romperse. Con 30%-45% de humedad todavía es posible hacer burbujas razonables, pero rara vez gigantes, y su vida útil cae mucho frente a un día húmedo o nublado.
La compensación pasa por dos frentes. Primero, el ingrediente: la glicerina es un humectante que retiene algo de agua en la superficie y frena la evaporación, aunque en dosis altas (10%-30% del peso de la mezcla) su efecto es limitado en burbujas medianas o grandes expuestas al sol directo. Un buen polímero (goma guar o J-Lube bien hidratados) ayuda más que la glicerina sola, porque aporta viscosidad extensional y sostiene la película aunque se adelgace. Segundo, el entorno: buscar sombra, evitar el viento, trabajar sobre césped recién regado (sube la humedad local y quita partículas secas del aire) y hacerlo temprano en la mañana marcan una diferencia notable.
En KUANTIKA puedes simular tu mezcla con la humedad real de tu zona en el simulador de KUANTIKA: ajusta el porcentaje de humedad y verás cómo cambia la nota antes de salir a probar.