Sí, pero solo si el agua es muy dura: los iones de calcio y magnesio disueltos reaccionan con las moléculas de tensoactivo y forman compuestos insolubles (la clásica "cuajada" o jabón-cal), en vez de quedarse disponibles para armar la monocapa que sostiene la película. El resultado es menos espuma, menos jabón útil por litro y burbujas más débiles e inestables.
Dicho esto, la mayoría del agua de grifo NO es tan dura como para notarlo: cantidades moderadas de minerales incluso ayudan a estabilizar la película de jabón, y muchos burbujólogos experimentados prefieren agua de grifo normal antes que agua destilada. El problema real aparece en zonas de agua muy calcárea (mucha cal visible en teteras, poca espuma al lavarte las manos). Si sospechas que tu agua es así, hervirla y dejarla enfriar, usar ácido cítrico como quelante, o simplemente comprar agua embotellada de baja mineralización resuelve el problema sin gastar en agua destilada.
Antes de cambiar de agua, prueba tu mezcla actual en el simulador de KUANTIKA: si la nota es baja y sospechas del agua, sube un poco el tensoactivo para compensar el que se "pierde" con los minerales, y compara.