El óxido de polietileno (PEO) forma cadenas extremadamente largas, lo que le da una elasticidad a la película difícil de igualar. Muchas fórmulas de récord lo incluyen. Su fuente más accesible es el J-Lube, un polvo lubricante de uso veterinario con alto contenido de PEO.
Poco y bien
El PEO es tan potente que se usa en cantidades diminutas: una pizca de más y la mezcla se vuelve babosa e inmanejable. Conviene prepararlo como concentrado (stock) y añadirlo gota a gota. También es sensible a la degradación con el tiempo y la luz.
Da lo mejor de sí mezclado con un polímero natural como la goma guar: la combinación (ver polidispersidad) es más estable y tolerante que el PEO solo.