Es perfectamente posible —y muy habitual entre burbujólogos experimentados— hacer burbujas gigantes sin usar ni una gota de glicerina. La confusión viene de recetas antiguas que la incluyen "por tradición", pero pruebas ciegas documentadas en la Soap Bubble Wiki muestran que quitarla no cambia el resultado en la mayoría de mezclas: lo que de verdad sostiene la película es el tensoactivo (el jabón), la dilución correcta agua-jabón y, sobre todo, el polímero que da elasticidad a la película.
Receta sin glicerina que funciona
Una base sencilla y ya probada por la comunidad: agua (idealmente sin cal, ver cal en el agua), un jabón de buena calidad como Dawn, y un polímero de los que sí funcionan: goma guar o J-Lube para gigantismo, ambos hidratados sin grumos y con tiempo de reposo (maduración de la mezcla) de al menos unas horas. La glicerina se usaba históricamente sobre todo como disolvente para ayudar a mezclar polímeros insolubles en agua, no porque aportara resistencia por sí misma; con un buen protocolo de hidratación de polímeros ese problema desaparece.
Si quieres comprobarlo con tus propios números en vez de fiarte de una receta fija, el simulador de KUANTIKA te deja quitar la glicerina de una mezcla y ver al instante si la nota de gigantismo o resistencia realmente baja según la humedad y el resto de ingredientes que uses.