La flor de pajita es un utensilio casero que multiplica una sola pajita por cinco: en lugar de una burbuja obtienes un racimo entero de una sola soplada. Es el paso natural después de la primera pompa con pajita y una forma preciosa de ver la polidispersidad (la variedad de tamaños) sin ningún aparato.
Qué necesitas
- 5 pajitas iguales.
- Una goma elástica o cinta adhesiva.
- Un cuenco ancho con mezcla base de burbujas.
Cómo se hace
Agrupa las cinco pajitas alineadas en un haz y átalas por el centro con la goma. Abre luego los extremos inferiores en abanico, como los pétalos de una flor, para que queden separados. Sumerge ese extremo abierto en la mezcla, sácalo con cuidado y sopla desde el extremo superior atado con un soplo continuo y suave. Verás nacer varias burbujas a la vez que se fusionan o se separan según la fuerza del aire.
El secreto
Si soplas muy despacio, las burbujas de las pajitas del centro y las de los bordes salen de tamaños distintos, porque el aire no llega con la misma presión a todas las salidas. Es física de fluidos que puedes ver con tus propios ojos: cada boquilla ofrece una resistencia ligeramente distinta al paso del aire y eso cambia el caudal, y con él el tamaño de cada burbuja. Por eso el racimo nunca sale uniforme, y ahí está su gracia.
Por qué funciona
Cada pajita es una boquilla independiente. Al soplar creas una película de jabón en cada abertura que se infla con el aire; cuando el cuello de la película se estrecha, la burbuja se cierra sobre sí misma y se suelta. El tensoactivo es lo que permite que esa película se estire tanto sin romperse. La elasticidad de la película (la capacidad de la monocapa de jabón de resistir el estiramiento sin romperse) determina cuánto aguanta cada una antes de reventar. Cuando dos burbujas vecinas se tocan, comparten pared y compiten por el aire, y ahí verás fusiones y separaciones en directo.
El error a evitar
No ates las pajitas demasiado apretadas en el centro: si el haz queda estrangulado, el aire no fluye bien y solo algunas pajitas producen burbuja. El haz debe quedar firme pero con los conductos abiertos. Si notas que solo salen burbujas de dos o tres pajitas, afloja la atadura y reparte mejor la sujeción.