Sí puedes hacer "burbujas cuadradas", pero no de la forma que imaginas. Si construyes un armazón de alambre en forma de cubo y lo sumerges en mezcla, al sacarlo se forman películas planas entre cada arista, como las paredes de una caja. Eso es lo que ves en los experimentos virales de "burbuja cúbica". Pero si soplas aire dentro de ese armazón, en el centro aparece una burbuja esférica perfecta, sostenida y deformada un poco por las películas planas que la rodean, no una burbuja cúbica de verdad.
Por qué siempre gana la esfera
La razón es pura física de minimización de energía. Una película de jabón libre siempre busca la menor área superficial posible para un volumen de aire dado, y esa forma es la esfera: es geométricamente la superficie más pequeña que puede envolver un volumen determinado. Cuando un armazón de alambre (cúbico, piramidal, con la forma que sea) te obliga a fijar los bordes, la película sigue las reglas de Plateau y forma superficies mínimas —incluso curvas como el catenoide entre dos aros— para gastar la mínima energía posible en cada tramo, tal como documenta el análisis clásico de formas de películas de jabón de Soapbubble.dk. Solo la burbuja libre en el centro, sin bordes que la limiten, puede relajarse del todo hacia la esfera.
Esto no depende de la receta ni del tensoactivo que uses: es geometría, no química. El polímero ayuda a que la película del armazón aguante más tiempo sin romperse mientras exploras la forma, pero no cambia el resultado final. En el motor de KUANTIKA nos enfocamos en burbujas libres (gigantes, estables o resistentes); los armazones geométricos son un experimento aparte, más de física visual que de fórmula.