Cuando muchas pompas se comprimen entre dos superficies planas dejan de ser esferas y se convierten en celdas poligonales. Y aparece un patrón sorprendente: la mayoría son hexágonos. Es una teselación espontánea, la misma que rige las espumas, los panales y las grietas de barro seco, y puedes verla nacer con dos vidrios y unas gotas de jabón.
Qué necesitas
- Dos placas de vidrio o acrílico transparente (mínimo 15×15 cm).
- Espaciadores finos de 2-3 mm (palillos cortados o cartón).
- Una pipeta o cuentagotas.
- Solución con tensoactivo al 4%.
Paso a paso
Coloca los espaciadores en las esquinas de la placa inferior para fijar una separación uniforme de 2-3 mm. Reparte con la pipeta unas 50 gotas de solución por toda la placa. Baja la placa superior despacio hasta que se apoye en los espaciadores, comprimiendo la solución. Sopla suave desde el borde o inclina el conjunto para que se forme una capa continua de pompas aplanadas. Con suficientes celdas en contacto, la mayoría se acomodará en hexágonos.
Por qué funciona
La tensión superficial hace que cada película tienda a acortarse, así que el sistema entero busca minimizar la longitud total de paredes. Las leyes de Plateau describen ese equilibrio: en una espuma en 2D, las paredes se encuentran siempre de tres en tres formando ángulos de 120°. Y la única red regular donde todos los vértices tienen tres aristas a 120° es la red hexagonal. Por eso el hexágono gana: rellena el plano dividiéndolo en celdas de igual área con el menor perímetro posible. Las celdas del borde o de tamaño desigual se apartan de la regla, pero en el interior el patrón hexagonal emerge solo, sin que nadie lo dibuje.
El secreto del oficio
Ilumina desde abajo con la pantalla del móvil en blanco. La placa se convierte en una vidriera: los colores de interferencia de cada celda son distintos según su grosor, y ves el mapa de espesores de toda la espuma de un vistazo.
El error a evitar
No uses espaciadores más gruesos de 4 mm. Con demasiada separación las pompas quedan demasiado esféricas, no se comprimen lo suficiente y no llegan a teselar en hexágonos. La clave es la capa fina y casi plana.