No hay un único tiempo de reposo: depende del polímero que uses. Con J-Lube basta con tapar el recipiente y dejarlo entre 10 y 30 minutos: es suficiente para que las partículas de polvo se hidraten del todo y dejen de sentirse grumosas. Con goma guar el proceso es mucho más lento: la mezcla ya sirve apenas la preparas, pero mejora notablemente en las primeras 24-48 horas y sigue ganando viscosidad extensional hasta cerca de una semana, a medida que las cadenas del polímero terminan de desenrollarse y absorber agua.
La razón física es la hidratación de polímeros: un polvo seco necesita tiempo para que cada molécula capte agua y la mezcla pase de sentirse "aguada" a tener cuerpo elástico, que es lo que sostiene la película de jabón al estirarla en burbujas gigantes. Si usas la mezcla recién hecha con guar notarás burbujas más pequeñas o que se rompen antes; si esperas un día completo, sube claramente la polidispersidad útil de la solución.
En la práctica: prepara tu mezcla la noche anterior si puedes, agítala suavemente (sin batir, para no meter aire) y guárdala tapada a temperatura ambiente. Puedes probar el efecto del tiempo de reposo cargando tu receta en el simulador de KUANTIKA y comparando cómo cambia la nota según el polímero elegido.