Naturaleza

Las ranas que construyen castillos de espuma

29/05/2026
Decenas de especies de ranas tropicales no ponen sus huevos en el agua sino en nidos de espuma proteínica que fabrican con sus propios cuerpos. Una ingeniería biológica que desafía la química y el clima.

En la temporada de lluvias del África subsahariana, cuando los árboles que bordean las charcas se llenan de actividad nocturna, ocurre algo que no parece propio de un anfibio: un grupo de ranas construye una estructura. No cavan, no tejen, no apilan. Baten. Y de ese batido surge un nido.

Una espuma que no es espuma cualquiera

Las ranas de nido de espuma llevan existiendo como estrategia reproductiva al menos 60 millones de años, y han evolucionado de forma independiente en al menos seis familias distintas de anfibios, desde *Chiromantis xerampelina* en África hasta *Leptodactylus vastus* en Sudamérica y *Rhacophorus* en el sureste asiático. La convergencia evolutiva es una señal clara: la solución funciona extraordinariamente bien.

El nido se construye así:

Ranaspuminas: proteínas de ingeniería

La composición química del nido no es trivial. Investigadores del Institute of Complex Systems de Barcelona y de la Universidad de Bath identificaron la familia de proteínas responsable de la estabilidad de la espuma en *Leptodactylus vastus* y las denominaron ranaspuminas. Un artículo en el *Journal of Experimental Biology* (2008) describió cómo estas proteínas poseen actividad surfactante, actividad de cistatin y actividad de lectina simultáneamente.

La composición general del nido es de un 65–85 % de proteínas y un 15–35 % de azúcares. Esta combinación cumple varias funciones a la vez:

Poliandia extrema

*Chiromantis xerampelina* ostenta un récord inusual en vertebrados: es considerada la especie más poliándrica de su clase. Una hembra puede ser fecundada simultáneamente por una docena de machos que compiten para añadir su esperma al nido mientras todas las patas traseras disponibles baten la espuma colectivamente. El resultado genético es un nido con múltiples padres, lo que aumenta la diversidad genética de la puesta.

Cómo observarlo

En el trópico, los nidos de espuma aparecen en los bordes de charcas, canales de irrigación y ríos de corriente lenta al inicio de la estación lluviosa. Son inconfundibles: masas blancas de entre 5 y 30 centímetros, con textura similar a la clara de huevo montada, colgando de ramas o flotando sobre vegetación acuática. Si encuentras uno, no lo toques: los renacuajos que se forman en su interior caen al agua cuando las primeras lluvias intensas deshacen la estructura exterior. La espuma hace el resto.

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