Justo antes de que una burbuja gigante se despegue del aro suele verse floja, alargada o "en forma de pera", como si perdiera aire. En la mayoría de los casos no está perdiendo aire de verdad: lo que ves es el cuello de líquido que conecta la burbuja con la película que aún cubre el aro. Esa zona de unión (el "neck") se forma siempre sobre el eje de simetría, porque la fina película de la burbuja sigue conectada a un depósito de líquido mucho más grande —la mezcla que empapa el aro y la cuerda— y el agua drena hacia ahí por tensión superficial y gravedad (Wikipedia: Soap bubble). Mientras ese cuello no se cierra del todo, la burbuja se ve "deshinchada" aunque el volumen de aire adentro apenas cambie.
Qué lo empeora y cómo corregirlo
Una mezcla demasiado líquida drena rápido y hace ese cuello largo y visible; una mezcla bien madurada, con suficiente polímero y buena tensión interfacial, retiene el agua en la película y el desprendimiento es más limpio y casi instantáneo. La técnica también pesa: cerrar el aro demasiado rápido "estira" ese cuello en vez de dejar que se separe solo. Si además la burbuja se te rompe justo en ese punto —no solo se ve floja sino que revienta—, revisa por qué se rompen mis burbujas y cómo hacer una varita casera para burbujas gigantes, que influye mucho en cómo se separa la película del aro.
Para probar sin desperdiciar mezcla, ajusta la proporción de polímero y jabón en el simulador de KUANTIKA y observa cómo cambia la nota de "gigantes" y "estables" según subes la viscosidad extensional de tu fórmula.